Mamá, quiero ser…

 

 

Si a un niño le preguntaras qué quiere ser de mayor, una de las respuestas más recurrentes sería, seguramente, futbolista. Pero hay otros deportes que buscan su hueco para que la respuesta varíe. No hablamos de tenis, baloncesto, natación, balonmano, etc… deportes que también gozan de buena salud entre los niños y que cuentan con una buena base de deportistas. En Cuenca, hay otros que luchan por ganarse su trozo del pastel.

En la ciudad, han surgido en los últimos años tres clubes de deportes mal llamados minoritarios. Se trata del Club Rugby ‘A Palos’, el Esgrima ‘Espadas Colgadas’ y el Cuenca Lacrosse. Todos ellos con diferentes historias, pero con un mismo propósito, difundir y promover la práctica de su deporte.

El más veterano de estos tres equipos es el Club Rugby ‘A Palos’. Como si de un Ave Fénix se tratara, el conjunto conquense renació de sus cenizas hace 5 años. En la década de los 90, existía un club potente en nuestra ciudad, pero desapareció por falta de efectivos. Algunos de sus componentes de entonces, ya pasados los 40 años de edad, decidieron crear un nuevo equipo y aprender de la experiencia. Sin cantera no hay futuro.

Por ejemplo, ya han conseguido que Cuenca acoja el primer partido de rugby en categoría juvenil de su historia. ¿Cómo lo han logrado? Entre otras cosas, con la iniciativa “Promoción y difusión del rugby en Cuenca”, creada hace dos años. Coordinada por Guillermo López, y con los técnicos responsables Francisco José Verdú y Alberto Hernández, han acudido a 7 centros educativos para acercar el rugby a las aulas, primero con una charla técnica para luego realizar partidillos. “Muchos institutos ya habían metido este año el programa de rugby en su calendario escolar” cuenta Francisco José, hablando del éxito que ha tenido esta iniciativa en los institutos. Pero los datos van más allá, han pasado de ser 30 personas correspondientes al primer equipo, a casi triplicar las cifras y crear un equipo juvenil y femenino.

En el caso del esgrima, el ‘Espadas Colgadas’ nació hace tres años, aunque hubo algunos intentos con anterioridad. La UCLM ofertaba cursos de esgrima, pero nunca llegó a prosperar con el nacimiento de un club. Fue el madrileño Gabriel ‘Gaby’ Martínez, que fue campeón de España e integrante de la selección nacional, el culpable de su creación. ‘Gaby’ llegó a Cuenca por motivos laborales y buscó el club de esgrima de la ciudad. Al no existir, decidió inventarlo. Su acogida fue tremenda, ya que en solo un año de vida logró ser el segundo club con más integrantes de toda Castilla – La Mancha, con 40 miembros. Pero ‘Gaby’ no se conformó, y buscó crear una cantera.

De los tres deportes mencionados en este reportaje, el esgrima es el único que forma parte del programa de ‘Escuelas Municipales’, organizado por el Ayuntamiento de Cuenca. Se ofertan 40 plazas para niños entre 6 y 12 años, aunque “las peticiones ascendían a 155 niños” cuenta ‘Gaby’. El éxito se debe a la iniciativa ‘Promoción del esgrima en tu ciudad’, donde ‘Gaby’ acudía a diferentes institutos a realizar una exhibición del deporte, en la que los chicos celebraban combates con material de gomaespuma. Tal fue la aceptación, que decidió realizar exhibiciones en lugares públicos, como el Centro Comercial ‘El Mirador’ o Carretería. Actualmente, el club se mueve en 90 personas, de las cuales más de la mitad son menores de 15 años.

Los ejemplos del Club Rugby ‘A Palos’ y el Esgrima ‘Espadas Colgadas’ han servido de espejo para el Cuenca Lacrosse. Con solo año y medio de vida, debe su creación a Marcos Berges, burgalés de nacimiento. Allí, practicaba el lacrosse, un deporte americano con origen universitario, pero cada vez con más fuerza en nuestro país. Ya existen nueve clubes masculinos y tres femeninos.

Marcos llegó a Cuenca también por motivos laborales. Gracias a la colaboración de la UCLM, el Cuenca Lacrosse formó su primera semilla. En apenas un mes, ya contaban con 15 integrantes, y al cabo del curso escolar ya habían ampliado con una sección femenina. “Cualquier deporte está condenado a desaparecer si no se enseña a los más pequeños” resalta Marcos, consciente de que necesita promover el lacrosse entre los más jóvenes. Probó con diferentes talleres en municipios de Cuenca, para posteriormente llevar a las aulas el programa “Cuenca Lax School”, donde promueve el lacrosse mientras se enseña inglés. Fruto de ello, el Cuenca Lacrosse ha crecido con dos equipos juveniles, uno masculino y otro femenino.

Dice el refrán que “si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña”. Pues precisamente es lo que han realizado los tres clubes. En vez de esperar a que los niños acudan a sus instalaciones a probar el deporte correspondiente, han preferido organizar una iniciativa similar, acudir a los institutos. Y con excelentes resultados. Tanto el rugby como el esgrima y el lacrosse han nacido para quedarse. Ahora el niño ya no querrá ser solo futbolista.

 

Fuente: eldeporteconquense.es

 
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